Una cita veraniega novedosa, la figura del músico invitado - que hace alarde del buen estado de salud de la organización-, la que propone el XXII Festival Internacional de Músicas de Torroella de Montgrí del 2 de julio al 31 de agosto en la Costa Brava. En esta temporada, hemos podido distrutar de los recitales de la violinista Viktoria Mullova en solitario, acompañada del Mullova Chamber Orchestra y del Giardino Armonico entre otros. El recital bacchiano que nos ocupa permitió al público conocer la faceta más personal de la moscovita que de la mano de un Stradivarius Julius Falk de 1723 sacó a relucir toda la majestuosidad sonora de tan preciado instrumento, en una acústica envolvente que terminó cediendo en calidez e intimidad.Un arriesgado programa monográfico que puso a prueba las capacidades técnicas de la virtuosa, durante casi dos…
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