Con dos sesiones contiguas, la Orquesta Sinfónica de Bilbao (BOS), dirigida por su joven director, Juanjo Mena, hizo su presentación en el Estío musical burgalés, con sendos conciertos organizados de manera muy similar: una primera obra de autor vasco perteneciente a etapas romántico-nacionalistas, una segunda contemporánea para solista y orquesta, cerrando programa con dos de las grandes sinfonías románticas. Cronología de marcado peso y presencia del XIX y sus epígonos nacionalistas herederos del espíritu de Walter Scott.El primer programa se inició con una feliz muestra del mejor nacionalismo musical: las Diez melodias vascas, de Jesús Guridi, obra algo tardía para este período (1941), llena de color y sonoridades populares tan bien equilibradas como hermosamente orquestadas, de estupenda interpretación por parte de la BOS. A ella le…
Comentarios