Tenía una gran ilusión por escuchar a Blechacz (Nakło nad Notecią, Polonia, 1985) en recital, ya que he coincidido pocas veces con él y -con una única excepción- siempre fue como solista orquestal (la última hace poco más de un año en A Coruña, en un concierto aún muy marcado por la pandemia y que no resultó bien). Siempre he salido contenta de sus conciertos, pero no totalmente satisfecha y esperaba que en el Auditorio Nacional, con un buen piano y una buena acústica, y sobre todo en solitario, pudiera 'sacarme la espinita'.
Sin embargo, sigo sin definirme totalmente respecto a él. Que es uno de los grandes pianistas de su generación, es evidente. Que técnica y expresivamente tiene mucho que decir, también es indiscutible. Que asistir a un concierto suyo es un privilegio, tampoco cabe duda. Pero aún no me ha conquistado totalmente, acaso…
Comentarios