El concierto extraordinario con coro de este año en el Centro Cultural Miguel Delibes volvió a dejar en evidencia el sinsentido que supone que la orquesta, por nombre, oficialmente tenga a disposición una agrupación que habitualmente no utiliza, y cuyos integrantes solo se reúnen una o dos veces al año. Parece que estos conciertos “con coro” tienen cierto aire justificativo que en realidad no deja de poner en evidencia que un coro no profesional formado por miembros de otros coros podría no existir sin la más mínima consecuencia para el éxito de la temporada de la orquesta.
Por tanto, la denominación que aparece en el programa de mano de esta agrupación vocal, “Coro de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León”, parece haber sido decidida por un maestro de la ironía, ya que eso es lo que precisamente este coro no es. Y todo ello sin que…
Comentarios