El tradicional concierto de final de stage de la
JOIC (Jove Orquestra Inter-Comarcal) no tuvo lugar en el Teatre Tarragona, como
de costumbre, sino en el Teatre Metropol, al otro lado de la Rambla. El motivo,
las obras del ascensor del Tarragona. La pequeña joya modernista de Jujol no es
el espacio adecuado para un concierto sinfónico. Hubo que quitar hasta los bastidores
para dar cabida a los músicos, con la caja escénica pelada a la vista del
espectador. De tarimas para las secciones de viento y percusión, ni rastro.
Para más inri, el aparato de climatización no funcionó, así que: cortinas y
ventanas abiertas y abanico que te crío. En la media parte, los técnicos
levantaron el tapón de fondo y abrieron la puerta de carga y descarga que da a
la calle para que corriera el aire. No sé qué fue más bochornoso. Claro que el
aparato…
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