Verdadero virtuoso del violín, el francés Laurent Korcia ofreció un recital solo que, en su mezcla de prodigios técnicos y alcance musical, no tiene parangón en el país durante los últimos años.Que un intérprete de tan eminente rango haya pasado inadvertido para los violinistas nacionales y sus alumnos me ha dejado perplejo, máxime cuando los promotores me aseguraron que las escuelas y demás entidades encargadas de la enseñanza musical fueron notificadas con mucha antelación y los profesores habían sido invitados.La sonoridad llena y límpida obtenida del magnífico instrumento, fabricado en 1682 por el excelso Antonio Stradivarius, junto al sentido riguroso de línea y estructura, resaltaron al comienzo en la versión emotiva e imponente que Korcia plasmó de la famosa Chacona, de Johann Sebastian Bach (1685-1750), conclusión de la 2ª…
Comentarios