Por algún motivo -que se me escapa, pero que me alegra-, parece que esta temporada de la Real Filharmonía de Galicia comienza con una nutrida asistencia de público: así se vio la semana pasada en la primera función, y así se ha visto esta noche (con más mérito, si cabe, habida cuenta de que este concierto coincide con el primer temporal del curso). El programa era variado y atractivo, había ocasión de ver a la joven Helena Sousa Estévez (Ourense, 1993) -que viene con un currículum impresionante bajo el brazo-, y todo ello bajo la batuta de Joana Carneiro, principal directora invitada de la orquesta.
Bajo la batuta: creo que ahí radicó el problema con la Primera Sinfonía de Beethoven. En mi opinión, en esta obra el director ha de limitarse a mimar la introducción del primer movimiento y del último, y después dejar que los músicos vayan…
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