Bajo la dirección de Vassily Sinaisky, la interpretación de la Sinfonía 'Patética' (1893) de Chaikovski por la Orquesta Sinfónica de Galicia - OSG resultó un espectáculo espléndido, tanto en lo sonoro como en lo visual. Algo que sólo se consigue con un trabajo meticuloso, preciso y reflexivo durante los ensayos, lo cual a su vez implica que el maestro sea un director concertador, sabio, experimentado y lúcido, y la orquesta sea un instrumento tan disciplinado, dúctil e ilusionado como la OSG.
La versión que se ofreció es producto de la sólida tradición interpretativa rusa que -a diferencia de la alemana- prima la discursividad sobre la retórica y que -a diferencia de la anglosajona- pone la emoción por delante de la sentimentalidad.
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