A pesar del gran número de películas que se ha acercado de manera más o menos directa al mundo de la lírica, existen en el cine de los últimos años dos excelentes ejemplos de cómo la invitación a la ópera puede ser un perfecto cauce para la seducción. Tanto en Hechizo de luna (Moonstruck), dirigida por Norman Jewison (1987) como en Pretty Woman, de Garry Marshall (1991) se establecen claros e interesantes paralelismos entre el argumento cinematográfico y el libreto operístico. La Bohème se relaciona con Hechizo de luna con el mismo acierto con que La Traviata camina paralela a esa gran cenicienta que fue Julia Roberts en Pretty Woman.Los personajesHay, por tanto, claras diferencias entre la reacción de los personajes ante óperas sustancialmente divergentes. La cantante-actriz Cher representa en Hechizo de luna a una mujer sumamente fría…
Comentarios