Hace muchísimos años que no
veía a Josep Pons en directo. Fuentes de mi absoluta confianza aseguran que
está haciendo una gran labor en el Liceu de Barcelona; y aunque estoy casi
seguro de que alguna vez vino a Santiago a dirigir a la Real Filharmonía, mis
recuerdos más nítidos se remontan a su época con la Orquesta de Cámara del
Teatre Lliure: tengo bien presente sus estupendas interpretaciones de La Canción de la Tierra en el arreglo de
Schoenberg, o del Concierto para
bandoneón de Piazzolla. De manera que me apetecía mucho verle en este
programa brahmsiano con la Sinfónica de Galicia.
Hay varios aspectos que me
gustaron de su concierto de esta noche. Por de pronto, aplicó coherentemente el
mismo concepto a ambas sinfonías (en mi opinión, a las cuatro hay que tratarlas
por igual), quedando bien a las claras que ese concepto se había…
Comentarios