Uno de los recitales más esperados del año de la capitalidad cultural y organizado por el Consorcio Salamanca 2002 fue este concierto de lujo de Maria João Pires ahora que sus apariciones van siendo cada vez más esporádicas, de lo que una no se explica el porqué de la incompleta ocupación del teatro salmantino. El piano, un Yamaha CF111S, hizo las delícias del atento público y se dejó acariciar por las sutilezas de la pianista portuguesa más reconocida actualmente. Este cola, afinado con precisión suiza, sonó perfecto en las terceras, suaves y aterciopeladas, mostró exactitud en las octavas, casi unísonas, así como un equilibrio inusual entre los registros grave y agudo del polifónico instrumento. En definitiva, una máquina perfecta que llenó el Liceo de colores ricos en matices.Pires mostró su lado más poderoso en un repertorio que le…
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