Cuando se ve a un grupo de jóvenes –en total 57– ocupar el estrado, y una sala casi llena de público expectante de escucharlos tocar, nos hallamos ante un rito doblemente entrañable: Oír música buena, por un lado, ejecutada por gente joven y talentosa, por el otro.Cada año que pasa, la orquesta de cámara de la Escuela Reina Sofía suena mejor. Desde hace algunos años, existe un programa específico de preparación y perfeccionamiento orquestal, para lograrlo, y vaya, ¡qué resultados está dando! A pesar del gran talento de los estudiantes admitidos en la escuela, solamente una minoría podrá realizar una carrera como solista – los demás ejercitarán su oficio en orquestas, cuanto más importantes, mejor.Como en casi todo el mundo, en las cuerdas altas las chicas le están pisando los talones a los chicos: De los 29 violinistas/violistas, 19 son…
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