Dicen de Woody Allen que es el más europeo de los cineastas americanos. Algo similar puede aplicarse a William Forsythe, neoyorquino formado en las filas del Joffrey Ballet, y afincado en Alemania desde 1971, donde va a desarrollar su carrera como coreógrafo. Junto con Eks y Kilian se le considera uno de los renovadores del ballet tras la indiscutible hegemonía ejercida por Bejart y Balanchine en el siglo XX.Recientemente ha presentado su renuncia a la dirección del Ballet de Frankfurt, que abandonará a la finalización de su contrato en otoño de 2004. Es tal vez la última ocasión que tenemos para ver en nuestros escenarios su trabajo con la compañía en la que ha desarrollado el grueso de su trabajo.Considera Forsythe que la obra coreográfica es algo vivo, en permanente transformación, y así lo demuestra The Loss of Small Detail,…
Comentarios