Aceptable concierto de temporada
de la OSCyL, que sufrió algunos altibajos pese a que las intenciones siempre fueron
loables. Hubo un cambio de orden y la obra de Rueda, escrita como complemento a
la Cuarta de Brahms, se separó de esta. Por un lado, me parece que esta cesura
no perjudicó al devenir del programa, ya que la obra de Jesús Rueda es densa
pese a su brevedad y la ligereza de Lalo sirvió para que el público se
preparara para el plato fuerte final. Por otro lado, el programa se retorció, y
si ya había que tener mucha imaginación para encontrarle un común denominador a
las obras de un programa Lalo-Brahms, para dar lógica a Rueda sobre
Brahms-Lalo-Brahms simplemente hay que utilizar cardúmenes de neuronas que
en mi caso prefiero reservar.
La tensión conseguida en Stairscape
fue muy estimulante, aunque parece que pilló al público…
Comentarios