Un Valdés Leal con cámara reflex y la mirada saciada de vanitas deja huellas de emulsiones con revelaciones enigmáticas en una exposición imprescindible que abre la temporada del CGAC.¿Cuál es el hilo conductor en estas sombras? ¿Cómo comulgar con su mensaje? ¿Qué arcanos se esconden?, no hay respuestas y sí muchas preguntas que abren la puerta de la mente al diablo de la angustia, así que fascinémonos con los misterios mas aún que con sus revelaciones.Un fotógrafo oficiando liturgias necrófilas transforma en espacios sagrados soportes de aluminio: un buscador que regresa del uno mismo al mismo y en la retorta del ser consciente del uno mismo reduce la materia de los contrarios a una negrido que libera en la calcinación espíritu y alma.Excepto en la forma, el artífice no tiene modelo en que apoyarse, y sin ninguna certeza afronta en su…
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