Desde siempre, la Orquesta Sinfónica de Viena ha tenido que aprender a sobrevivir bajo la sombra omnipresente de su hermana mayor, la vecina Filarmónica: los inquilinos de la Musikverein, a pesar de su condición primigenia de orquesta de foso, han sido en todo momento y en todo el mundo mucho más conocidos y reconocidos que los músicos que habitan en la Konzerthaus. Además, mientras los filarmónicos presumen de no necesitar director titular, los sinfónicos han sufrido desde hace veinte años la terrible crisis de directores musicales que asola el mundo sinfónico: cuatro titulares distintos -y bien distintos- en ese plazo. Por si fuera poco, también el bajón de compañías discográficas le ha arrastrado.Sin embargo, no hay que olvidar algunos datos reveladores: por una parte, la Sinfónica de Viena es una orquesta ya más que centenaria, y es…
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