Programada
en colaboración con el Festival de Música Antigua de Sevilla (FeMAS), la visita
de Teodor Currentzis al frente de “su” MusicAeterna al Teatro de la Maestranza
era a priori uno de los grandes atractivos de la temporada, máxime cuando el
programa seleccionado incluía obras de Mozart y, muy especialmente su Requiem. Así pues, un teatro
prácticamente completo asistió al evento con las mejores expectativas, hasta el
extremo de querer -y poder- participar como un protagonista más, si no el que
más: tal fue la vorágine de toses, ruidos, estornudos, llamadas y caídas de
móviles, etc, con la que irrumpió durante toda la velada a excepción tal vez de
parte del propio Requiem, cuya
presentación tuvo el impagable acierto de aplacar la oleada de ruidosas
manifestaciones de la audiencia.
Un hecho lamentable que nos hizo
recordar aquel…
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