Se había creado cierta expectación ante el comienzo de la nueva temporada de abono de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León y su nuevo director titular Alejandro Posada; máxime teniendo en cuenta que la Sinfónica llevaba un periodo de cierta atonía, producto de la suma de una serie de circunstancias. Así las cosas, al interés exclusivamente musical, se sumaba el comprobar si se notaba algún cambio.Y a fe que se cumplieron los vaticinios más halagüeños y la orquesta mostró una cara positiva.Comenzaron con la Sinfonía Castellana de Antonio José, el autor burgalés que vio truncada su vida al ser fusilado en 1936. Ahí quedó un proyecto de compositor, que se vislumbraba fértil, y que refleja en esta obra sus logros y sus incertidumbres.La Orquesta Sinfónica de Castilla y León captó ese mundo sonoro, reflejándolo en su interpretación, en…
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