La Orquesta Sinfónica de Castilla y León en este segundo concierto de la temporada de abono vallisoletana contó con un programa formado por obras de dos compositores checos, Dvorak y Janacek; escrita la del primero a punto de finalizar el siglo XIX y la del otro en el primer tercio del siglo XX.El violonchelista Mischa Maiski fue el solista elegido para el Concierto para violonchelo y orquesta de Dvorák. Maiski dotó a su parte de una sonoridad casi siempre robusta, de marcado vibrato. Su protagonismo resultó indudable allí en donde primó la energía y la brillantez, como en el primer movimiento; no es menos cierto que también buscó los sonidos más íntimos. Si no logró una versión más completa fue por su empeño casi sistemático en exacerbar la sonoridad, buscando una complicación excesiva, que produjo cierta artifiosidad, lo que fue en…
Comentarios