El penúltimo concierto de la actual temporada de la Orquesta
de Córdoba, además de llenar casi al completo el Gran Teatro (bien que en esta
ocasión era el único pase en la ciudad, al viajar al día siguiente con el mismo
programa e intérpretes al Festival de Música de Úbeda) adquirió categoría de
excepcional. En torno al protagonismo de Daniel Hope, quien asumió tanto la
dirección musical como la de violín solista, la orquesta cordobesa fue
desgranando un programa que giraba en torno al concepto de “reciclaje musical”.
La primera parte se inició con la lectura de West Side Story, una suerte de suite
para orquesta y violín solista en siete movimientos de la obra de Leonard
Bernstein arreglada por Paul Bateman, con la que Hope se divirtió al tiempo que
se metió al público en el bolsillo ya de entrada. Le siguió una hermosa Misa Criolla de…
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