"La verdad, yo creo que no es para tanto". Lo dice una buena amiga, aficionada tardía con muchos menos trienios en el escalafón que quien esto escribe, pero que tiene gusto, a propósito de los aplausos al final del recital de Josep Colom el 8 de octubre de este año. Qué no hubiera dicho de leer las críticas, firmadas además por veteranos maestros, que no jóvenes novilleros, de los diarios de la capital.Ya los titulares anuncian inequivocamente el color: Josep Colom, memorable y valiente (A. Iglesias, ABC, 11.10.2002), Triunfo de la belleza sensible (E. Franco, El País, 10.10.2002), La fiesta de Colom (A.Guibert, La Razón, 10.10.2002); claro es que a lo anterior solo puede seguir una lluvia de bienes sin mezcla de mal alguno. Y, en efecto, así es. Para el primero "Colom se consolida como meta espléndida, lograda, y como el más elocuente…
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