La tormenta “Kirk” que azotó
Santiago en el día de ayer se llevó por delante el tejado del Conservatorio
Profesional de Música. Por fortuna, el Auditorio resistió incólume y el segundo
concierto de abono de la Real Filharmonía de Galicia pudo celebrarse con
normalidad, esta noche a cargo del director asistente Sebastian Zinca (Miami,
1994). Como es de ver en la ficha de esta reseña, Zinca tenía en atriles un
programa muy arriesgado, y el resultado no fue todo lo satisfactorio que
debiera.
Para empezar All the echoes listen de Eduardo
Soutullo (Vigo, 1968), pieza firmada en el año 2005 e inspirada –según dice el
autor- en un poema del escritor y galeno norteamericano Oliver Wendell Holmes.
Por una vez me felicité al escuchar una obra actual que no es un Adagio: al
contrario, sus apenas diez minutos transcurren en tiempo de desfile militar…
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