Bajo el título de Pura expresión se enmarcaba este segundo asalto de la temporada de la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid, en el que su nueva directora artística y titular, Alondra de la Parra (Nueva York, 1980), se ponía al frente en este caso de la formación comunitaria en solitario con un repertorio netamente sinfónico: dos obras de la Belle Époque estrechamente vinculadas que comparten tonalidades relativas (fa mayor / re menor). La Tercera (1883) de Brahms frente a la Séptima (1885) de Dvorák, la segunda de las cuales surgió como una especie de reacción a la primera, pues con esta obra el bohemio quería seguir componiendo como un centroeuropeo que era, pero mirando más para el oeste, para Alemania, lo que podría parecer renunciar momentáneamente a sus esencias.
Comenzó la sinfonía de Brahms con mucho ímpetu y músculo…
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