Tras un año de incertidumbre y de batutas invitadas cubriendo con mayor o
menor éxito los diversos compromisos de su agenda concertística, la Orquesta de
Córdoba ha podido iniciar la presente temporada con la estabilidad que supone
contar con un director titular, en este caso Salvador Vázquez, así como la
llegada a la gerencia de la misma de Roberto Pálmer. En el concierto que ahora
comentamos, no obstante, la presencia ya habitual en las últimas temporadas de
un director como Pablo González (curiosamente hacía un año casi exacto de su
última visita), acaparó todo el protagonismo al ponerse de nuevo al frente del
conjunto sinfónico cordobés al que dirigió por primera vez en un remoto
concierto de año nuevo allá por 2001. Nuevamente, el programa seleccionado era
tan contundente como hermoso. Si el año anterior dejaron huella sus…
Comentarios