Con buenos presagios se esperaba la comparecencia del Cuarteto de Cuerda con Piano de la Filarmónica de Berlín, dentro del Ciclo de Cámara que viene desarrollando la Fundación El Monte. No era para menos, pues de ellos se esperaba, que diesen el ejemplo que corroborase que, la orquesta berlinesa, es la que es, gracias a sus excelsos intérpretes.Más la cosa no fue como se esperó. Los protagonistas, Pavel Gililov al piano, Rainer Sonne, violín, Rainer Mehne, viola y Markus Nyikos al violonchelo ofrecieron un recital que dejó mucho que desear en cuanto a calidad interpretativa, y que si bien, no los desveló como unos músicos incapacitados, si arrojó buena cuenta de la poca preparación y seriedad con la que afrontaron este concierto.El Mozart ofrecido palideció con tantas y tantas visiones de la obra de agrupaciones más modestas, su sonido…
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