Casi milagroso resulta el funcionamiento del Teatro Galán, una pequeña sala privada construida aprovechando un antiguo almacén, que se ha convertido en uno de los elementos dinamizadores del mundo escénico compostelano, no sólo por los espectáculos que presenta, sino también por su intensa actividad de formación profesional en los aspectos más variopintos de la actividad escénica. Además es el santuario de la danza moderna en una comunidad en la que Terpsícore vive de incógnito, temerosa de que le atribuyan alguna relación con los espectáculos del Ballet Gallego Rey de Viana o con los intermedios bailados de Luar (el típico y tópico magazine del viernes por la noche en la Televisión de Galicia).Más milagroso resulta aún que la 'Sala Galán' se empeñe en empresas tan arriesgadas como la producción. Pero lo cierto es que lo hace, y todas…
Comentarios