Aunque escaso, no ha estado nada mal el Ciclo de Pianistas que el Teatro de la Maestranza ha presentado esta temporada: Lortie, Sokolov y Thibaudet. Este último llegaba a Sevilla como parte de una gira española que lo ha paseado por distintas ciudades. En todas, lo ha hecho con un programa, el que pueden leer sobre estas líneas, de un gran atractivo y clarificador con respecto de las intenciones del músico.El Chopin del pianista francés es moderado y liviano. Careció de la expresividad exaltada de otros; lo cual no es ni bueno ni malo, pero su excesiva pulcritud y falta de implicación lo hace algo soso e inadecuado. Más su Listz fue harina de otro costal; tocado con brío, enérgico, nunca desmesurado, interpretado en ese punto donde la contención parece querer desbordarse.La segunda parte, consagrada al siglo XX, resumía en tres nombres…
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