Estrenada en la radiante Nápoles de 1708 con motivo de una boda noble, la serenata Aci, Galatea e Polifemo, con libretto de Nicola Giuvo basado en un episodio de Las Metamorfosis de Ovidio, constituye una deliciosa referencia del joven Händel que por entonces descubría la península italiana, donde la capital del Reino de las Dos Sicilias prevalecía como uno de los más importantes centros musicales del continente.La ópera napolitana era un modelo exitoso en toda Europa gracias a su altísima calidad instrumental y elaborada vocalidad cuando a la ciudad partenopea acudió Händel precedido de sus triunfos en Florencia y Roma. Allí recibió varios encargos, entre ellos esta serenata, en la que el alemán evidencia tanto una inteligente asimilación del estilo napolitano en la ornamentada escritura vocal como una personalidad ya definida en la…
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