La visita de Anne-Sophie Mutter, junto con su marido André Previn y el cellista Lynn Harrell, había causado mucha expectativa. La Mutter, además de ser muy buena violinista, es experta en relaciones públicas. Sabe moverse. Y esto lo volvió a demostrar una vez más.Las incursiones a la música de cámara de Anne-Sophie Mutter han sido más bien escasas, hasta ahora. Me gustaron, hace casi tres lustros, sus versiones de los Tríos de cuerda de Beethoven, con Bruno Giuranna, viola y Mstislav Rostropovich, cello. Las Sonatas de Beethoven, con Lambert Orkis, más recientes, me gustaron menos, y versiones medio cámara/medio concierto, como las Cuatro estaciones de Vivaldi, eran anacrónicas, difíciles de avalar a estas alturas. Por ello, como integrante del trío que ahora nos visita, me pareció muy interesante escucharla de nuevo. Pues bien, la…
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