Es siempre reconfortante cuando instituciones como la Fundación Albéniz y/o Juventudes Musicales se ocupan de nuevos talentos, jóvenes músicos que prometen, y que evidentemente precisan ocasiones para demostrar su valía. Esto es el caso del ciclo que ocupará la Sala de Cámara las tardes de los días Jueves durante cuatro ocasiones, a partir del recital que estamos comentando.Se presentó, para inaugurar el ciclo, el joven violista, de origen rumano, Alexandru Bota, que desde hace algunos años está perfeccionándose en la Escuela Reina Sofía, en la clase de Gérard Caussé. He seguido su desarrollo durante estos años, y tanto sus maestros, como él mismo, merecen efusivas felicitaciones. Porque el recital que nos ofreció fue excelente, desde todos los puntos de vista.Las condiciones para tan buen resultado son, en efecto, óptimas. Bota trabaja…
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