Era miércoles y eso se dejó sentir algo en la ocupación del Palacio de la Ópera. Pese a la inminencia del Carnaval, nadie salió disfrazado; al contrario, pudo llamar la atención de muchos al iniciarse el concierto, que el director, James Judd; el concertino, Massimo Spadano y bastantes músicos de diferentes nacionalidades (incluido algún estadounidense) dieran la cara luciendo sobre su vestimenta pegatinas con la inscripción ¡No a la guerra! Iniciativa a la que, tras el descanso, se sumaron algunos músicos más y que no interfirió para nada en el desarrollo de un concierto que, de principio a fin, fue un rotundo ¡Sí a la música!.(Nota)El Monte de las Ánimas se divide en siete secciones, fácilmente distinguibles, mediante las cuales el autor pone música a los diferentes momentos de la leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer en que se basa. En el…
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