Muy serio resultó el concierto del Gabrieli Consort, como muy seria es la obra que centró el programa, el Requiem de Victoria. Siguiendo su costumbre, Paul McCreesh planteó un concierto a medio camino entre lo musical y lo litúrgico, intercalando la música de Victoria dentro de un marco gregoriano, o más bien de canto llano, pero sin conservar totalmente la estructura litúrgica, porque "un exceso de canto llano podría llegar a resultar incongruente cuando se interpreta en concierto", según explica el propio McCreesh en la breve explicación que acompañaba a las notas del programa. También por motivos 'concertísticos', que no litúrgicos, cambió el Tadeat animam de Victoria que debía haber iniciado el Requiem por un invitatorio, y su salmo correspondiente, de Cristóbal de Morales.Es difícil valorar la interpretación del Gabrieli Consort, ya…
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