Y una vez más sucedió el milagro. Con una publicidad prácticamente nula, y con una situación en el calendario difícil, al día siguiente del estreno con todo el boato y la pompa, del Don Pasquale en el Teatro de la Maestranza, aparecía este pequeño e intenso recital, convertido en una de las más intensas sorpresas de la temporada en este teatro.‘Cathy Berberian se nos fue una noche hace veinte años’. Con esas palabras inicia la soprano Cristina Zavalloni un emotivo recuerdo en el, por lo demás, exiguo programa de mano del concierto. Y no es casualidad, que todo él estuviera protagonizado por obras que eran habitualmente cantadas por ella. Y tal y como le gustaba, se trataba de una selección de obras que mezclaban lo culto con lo popular, la vanguardia con lo más rabiosamente ecléctico. En resumen, un breve y sugerente paseo por el mundo…
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