La Orquesta Sinfónica de Castilla y León dirigida por su titular Alejandro Posada planteó unas versiones de las obras de Stravinsky y Bartók basadas en resaltar sus características rítmicas y tímbricas y dejó que el violín solista David Garrett asumiera el protagonismo en el concierto de Mozart.De las Danzas concertantes del compositor ruso interpretaron la versión original para grupo de cámara y lo hicieron buscando resaltar tanto la individualidad de cada instrumento como la relación sonora entre ellos, para conseguir los efectos requeridos siempre en base a un escueto material sonoro.El Concierto para violín y orquesta en la mayor, KV.219’ de Mozart contó con la interpretación del violinista David Garrett que abordó la obra con una suerte de aparente sencillez en la que la melodía fluía con un fraseo siempre nítido, sutileza y una…
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