En su gran apuesta anual por la recuperación de óperas barrocas, el Teatro Real ha rescatado en versión de concierto el que quizá es el título más representativo de la extensa producción teatral de Jean-Baptiste Lully al margen de sus colaboraciones con el dramaturgo Molière: Armide, una muestra de lo más granada de ese género operístico genuino en Francia como es la tragédie lyrique o la tragédie en musique del compositor por antonomasia al servicio de Luis XIV.
El tema de la hechicera Armida que narra Torcuato Tasso en su poema Jerusalén liberada interesaría unas décadas después a Haendel para armar la trama de lo que sería su primer éxito operístico londinense en lengua italiana, culmen de recitativos y arias da capo Rinaldo, cuyas derivadas llegarían hasta mediados del siglo XIX con la cantata del mismo nombre para tenor, coro y…
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