Bonito programa el número 14 de la OSCyL, donde al archiconocido Concierto para violín de Brahms se unió una obra infrecuente: el fastuoso arreglo para gran orquesta que Schönberg hizo del Cuarteto con piano n.º 1 en sol menor, versión curiosa, ingeniosa y de un estilo absolutamente híbrido que a veces cruje un poco (curiosamente cuando más sobrio quiere ser), y que va ganando en colorido y personalidad hasta un final de memorable desinhibición.
El allegro inicial es difícil, porque el resultado es bastante denso y a veces señalar las líneas principales se complica si no se quiere perder riqueza polifónica. Así ocurrió, y a mi cerebro le costó ir desentrañando toda la información. Mi antecedente musical era otro concierto en una sala de características totalmente distintas a la Sala Sinfónica Jesús López Cobos y, aunque ya había…
Comentarios