Poca gente para
escuchar este concierto (el viernes había actuado el Trio Cervelló y el sábado
hubo función de teatro). Una verdadera lástima, pues se trataba de un concierto
inusual, de música desconocida, bellísima e interpretada con un cariño
especial. Aparte de Frederic Mompou, Eduard Toldrà y Joan Lamote de Grignon, que han conseguido entrar en
los programas de conciertos, los demás compositores parece que quedan limitados
a la pedagogía, como Joan Baptista Lambert (la L del famoso manual de solfeo
LAZ, junto con Alfonso y Zamacois) o al ámbito popular de la sardana, como Juli
Garreta y Enric Morera. Algunos, como Joaquim Cassadó, conocido simplemente por
ser el padre del afamado concertista Gaspar Cassadó.
El título del concierto
era Rêverie, nombre de la primera pieza, de evidente connotación
schumanniana (inspirada probablemente…
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