Bajo
el título “Guiar el camino”, la Orquesta de Córdoba abordó
un programa de sugerente arco clásico bajo la dirección de Iván Martín, que en
esta ocasión también asumió la labor como solista frente al piano. La velada transitó
entre los albores del clasicismo galante y la afirmación del lenguaje
beethoveniano, y halló en el pianista un intérprete de gran solidez y
convicción, por encima de sus capacidades como director, aspecto este en el que
Martín dejó sensaciones encontradas.
El concierto se abrió con la elegante
claridad formal de la obertura de Amadís de Gaula de Johann Christian
Bach, figura clave en la transición hacia el Clasicismo y decisiva en la
formación del joven Mozart. Tratándose de una pieza ligera y eminentemente teatral,
su lectura exige transparencia y un fraseo ágil. En esta ocasión, Iván Martín
ofreció una versión…
Comentarios