El liderazgo artístico de David Pérez y el motor creativo de La LAB dirigen esta quinta edición de Lux in Tenebris, un evento que se celebra cada Sábado Santo en el Monasterio de Uclés y se define como un "Festival de música mística, tradición y vanguardia" prologándose desde la tarde hasta bien entrada la noche, casi como una liturgia cristiana de la luz. Tras el gran concierto del sábado a las 20.00, este año con las Super Lamentaciones de , a lo largo de la noche del sábado al domingo se celebraron una serie de pequeños conciertos y experiencias variadas -incluidas las gastronómicas- en diversas ubicaciones del monasterio, que configuran un conjunto que merece un artículo ulterior.
La parte estelar de Lux in Tenebris es el concierto en la Iglesia del Monasterio, habitualmente con un programa monográfico que se prepara con mucha antelación, pues es el fruto de un largo proceso de investigación cultural, filológica, histórica y musicológica, cuyo alma mater es , actualmente profesor titular de la Universidad de Salamanca, con raíces familiares en esta zona.
En 2026, bajo el título de las Super Lamentaciones, Lux in Tenebris programó la restauración de la colección de Lamentaciones de Cristóbal de Morales (Sevilla, 1500 - Marchena, 1553) en la interpretación del conjunto , dirigidos por Carles . El público asistente aclamó la interpretación y muchas personas se acercaron a del Sol y a Magraner para comentarles sus impresiones y sus dudas, creando así un ambiente participativo que no siempre se consigue en este tipo de eventos.
Las fuentes musicales del siglo XVI representan para el investigador actual un problema filológico, hermenéutico, pragmático y también cultural y político. En el caso de Morales esta tarea de por sí ingente tiene la dificultad añadida de que exige una enorme tarea de desbrozado y limpieza de la maleza ideológica que desde la Belle Époque se ha venido generando en torno a la figura y la música de Morales, a la que se suma el cúmulo de errores filológicos, supersticiones estéticas y beatería producidas por la Institución del CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas) a lo largo de la época franquista.
El ambicioso proyecto Super Lamentaciones ha sido posible gracias a la reunión de dos personalidades singulares en la que conviven en perfecta armonía la curiosidad científica y el talento musical. En la intensa charla que ofrecieron dos horas antes del concierto, los abundantes asistentes pudimos comprobar cómo el científico Manuel del Sol y el intérprete Carles Magraner se intercambiaban constantemente los roles sin solución de continuidad y se paseaban por los pasillos y despachos renacentistas, moviéndose en los temas más espinosos con la misma soltura que los creadores, ejecutantes, mecenas, y censores del momento.
Como señaló Manuel del Sol, ser compositor en la Europa de era un oficio que se aprendía desde la infancia y en el que si no alcanzabas la máxima competencia no llegabas a progresar. Sobre este paisaje de calidad sobresaliente, algunos creadores como Morales alcanzaron la excelencia utilizando herramientas como la originalidad y la empatía, incluso encontrando resquicios a través de los cuales colar razonamientos laterales sin alarmar las rigideces canónicas.
Si los cantorales de Cristóbal de Morales se difundieron por catedrales, cortes y colecciones de todo Occiente es debido a que la excelencia de Morales alcanzó reconocimiento universal, y es el momento de recordar que ya en el siglo XVI 'Occidente' no era sólo Europa, sino que incluía todas las costas atlánticas (Latinoamérica, África), el Océano Índico y algunos lugares del Pacífico. En la charla previa, del Sol exhibió su talento didáctico presentando una guía de escucha de las Lamentaciones que iluminaba algunos de los trucos retóricos, obviamente destinados a emocionar. Él y Magraner expusieron los sencillos y sólidos argumentos que soportan la decisión de incorporar el cuarteto de violas a su interpretación hipotética de las Lamentaciones de Morales, y ciertamente consiguieron despertar la curiosidad de los asistentes y el deseo de escucharlas ... tras habernos provisto generosamente de las imprescindibles mantas que requiere la gélida iglesia del Monasterio de Santiago de .
El concierto no fue el punto de partida de las Super Lamentationes de Morales, sino una meta que se alcanza tras la publicación de la grabación (2020, CDM 2048) y abundantes interpretaciones en concierto desde entonces. La pandemia del COVID perjudicó la difusión y recepción del disco, y si afirmo que su interpretación en fue una meta es porque todos los elementos fueron propicios para facilitar la excelencia interpretativa y la felicidad del público. El lugar, la puesta en escena, el minucioso cuidado por los detalles, la intensidad interpretativa y el triunfo de la empatía configuraron un evento que guardaré por mucho tiempo en el armario de mi memoria artística. A mayores de la satisfacción estética, las Super Lamentationes me han aportado un suplemento de satisfacción no menos relevante: una batería de preguntas sobre historia cultural y geopolítica, mis dos grandes manías científicas.
Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.
Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.
🙌 Registrarse ahora
Comentarios