España - Castilla y León

Estilos reunidos

Samuel González Casado
Masato Suzuki
Masato Suzuki © Ibermúsica
Valladolid, viernes, 8 de mayo de 2026.
Centro Cultural Miguel Delibes. Sala Sinfónica Jesús López Cobos. Orquesta Sinfónica de Castilla y León. Masaaki Suzuki, director. Bach: Suite para orquesta n.º 3 en re mayor, BWV 1068. Mozart: Sinfonía n.º 25 en sol menor, K. 183. Mendelssohn: Sinfonía n.º 5 en re mayor, op. 107, “Reforma”. Ocupación: 97 %.
0,004261

Maravilloso programa el ideado por Masaaki Suzuki para el concierto de Abono n.º 16 de la OSCyL, con tres obras de distintos estilos compuestas exactamente en 100 años. Las conexiones, sobre todo con de Bach y Mendelssohn, son evidentes, y esa continuidad en la tradición musical dio especial valor al programa.

A Suzuki es difícil criticarle algo en Bach, porque conoce muy bien ese lenguaje y sabe ser expresivo dentro de unos cauces por los que, por cierto, fue bastante criticado en algunas épocas, quizá por no ser todo lo talibán que se suponía había que ser con ciertas músicas. En la práctica, dentro de la sala sinfónica del Centro Cultural Miguel Delibes hubo algunos desequilibrios y costó adaptar el oído a la suavidad de la escasa cuerda en la Suite n.º 3, sobre todo cuando unas trompetas bien regias y contrastantes se encargaban de desajustarlo. En el famoso Air, sin embargo, se pudo apreciar un fraseo nada ampuloso, muy trabajado, de los violines, y también la buena preparación y capacidad de adaptación al repertorio por parte de los miembros de la OSCyL, especialmente Beatriz Jara y Elizabeth Moore, que transmitieron mucha confianza.

La Sinfonía n.º 25 de Mozart no terminó de convencerme sobre todo por su primer movimiento, al que le faltó vuelo. La gran presencia de las trompas y las repeticiones, dentro de un concepto un poco machacón, hizo que perdiera algo de interés. Me convenció más el Andante, ligero, y me gustó mucho el tercer movimiento, proteico pero brillante. El Allegro final volvió a estar algo justo de entusiasmo, pero se terminó muy dignamente.

La interpretación de la Sinfonía “Reforma” de Mendelssohn me sorprendió muy agradablemente, hasta el punto de que es la mejor versión que he escuchado en directo. Se utilizó la edición de Christopher Hogwood para Bärenreiter, lo que añadió sorpresas como el extenso solo de flauta que conecta el tercer y cuarto movimientos. De nuevo bien asentada en la tierra, pero con una inusitada claridad, disfruté enormemente de lo bien definido que tiene Suzuki cada pasaje, aunque hubiera algunos problemas puntuales de entendimiento con la orquesta. 

Los dos primeros movimientos fueron memorables: rotundos sin excesos, polifónicamente exquisitos, con tensiones bien reservadas y explotadas. El breve andante fue un poco lento para mi gusto, y el último fue un prodigio de planificación, sobre todo porque Suzuki conocía exactamente donde podían estar los puntos problemáticos (orquestación en algunos momentos, por ejemplo) y siempre tenía un plan para que todo se pudiera oír.

El público, entusiasmado, dedicó largas ovaciones a Suzuki y la orquesta, y a la salida escuché muchos comentarios que alababan la trasversalidad del programa y, sobre todo, poder escuchar a Bach en la sala sinfónica. Creo que este asunto del Barroco con la OSCyL, a falta de grupos especializados dentro de los ciclos de este auditorio, es algo que debe tenerse muy en cuenta, sobre todo cuando dentro de la propia orquesta hay profesores que adoran este repertorio.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora