Con el concierto n.º 10 se llega a
la conclusión de una temporada de Cámara interesante que puede dar ciertas
claves de lo que el público prefiere en un ciclo que siempre ha sido
minoritario, pero que tiene unos asistentes que no suelen fallar, sobre todo
ante ciertos repertorios. Creo que ha sido muy buena idea el que los conciertos
siempre se celebren en un determinado día de la semana (domingo), y quizás lo
que menos ha funcionado haya podido ser el crossover de géneros, aunque
tampoco puedo juzgar con pleno conocimiento, ya que no he asistido a todo.
En cualquier caso, la buena
entrada registrada para este programa de tríos de Haydn, Chaminade y Brahms
puede dar una idea de lo predilecto. Los que asistieron no se equivocaron,
porque el programa era muy lógico estilísticamente y la obra de Chaminade,
maravillosa, sorprendió a muchos…
Comentarios