España - Euskadi

La muerte es el final

Shostakovich 14. Regie de Bieito
Shostakovich 14. Regie de Bieito © 2026 by E. Moreno Esquibel / Teatro Arriaga
Bilbao, viernes, 19 de junio de 2026.
Teatro Arriaga. Shostakovich 14 (estreno en el Teatro Arriaga, 19.06.2026). Dirección de escena: Calixto Bieito. Diseño de escenografía: Barbora Horáková Joly. Diseño de iluminación: Michael Bauer. Diseño de vestuario: Oscar Armendariz. Ayudante de dirección: Juana Lor. Annette Dasch y Leigh Melrose, solistas. Pianista acompañante: Adrián Salinero. Leioa Kantika Korala (director coro: Basilio Astúlez). Bilbao Orkestra Sinfonikoa (BOS). Dirección musical: Alejo Pérez. Nueva producción del Teatro Arriaga.
0,0007796

Al igual que cientos de teatros cívicos europeos, el Teatro Arriaga ofrece a sus conciudadanos una amplia panoplia de espectáculos dirigidos a todo tipo de público y gustos, que abarcan desde el teatro clásico al circo, o desde el teatro político al infantil. Esta programación intenta cubrir muchos estilos y géneros de la espectacularidad actual, que hasta la pandemia incluían funciones de títulos de ópera inusuales o recientes, así como algunas zarzuelas, evitando competir con la temporada de la veterana ABAO (Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera)

Este modelo de programación, a pesar de su solvencia, resultaba modesta para un área metropolitana económicamente floreciente que había fundamentado su imagen internacional en el Museo Guggenheim como impulsor de la radical transformación urbanística de la ciudad y su área metropolitana. Tras la pandemia Bilbao abordó la segunda etapa de esta transformación, para la cual se ha elegido como referente el nuevo Museo de Bellas Artes de Bilbao y su remozado paisaje urbanístico. 

Acertadamente los gestores políticos entendieron que el venerable Teatro Arriaga podía convertirse en un referente de la utopía del 'Gran Bilbao' del siglo XXI, para lo cual contrataron como director a Calixto Bieito garantizándole autonomía de gestión y generosos presupuestos. Bieito aceptó un desafío que implicaba transformar un teatro cívico estándar en un referente internacional de programación, como lo es -por ejemplo- el Teatro de Basilea del que periódicamente traemos noticias y reseñas a Mundoclasico.com

Como era de esperar, Bieito abordó producciones adecuadas en formato y tamaño al escenario del Arriaga, y a sus amplias posibilidades desde las perspectivas híbridas del teatro musical actual. En las dos últimas temporadas hemos reseñado psoitivamente en Mundoclasico.com las producciones de Bieito para Die ersten Menschen, Erotisches Mysterium de Rudi Stephan y Mari-Eli de Guridi. Títulos ambos en los que Bieito nos recordó que el teatro musical es un género autónomo y ofrece unos espectáculos en los que participan la música, el canto, el texto y la dramaturgia. Pero el teatro musical no es ni una partitura ni un libreto, sino una representación. 

Shostakovich 14. Dirección de escena: Calixto Bieito. Bilbao, Teatro Arriaga, junio de 2026. © 2026 by E. Moreno Esquibel / Teatro Arriaga.Shostakovich 14. Dirección de escena: Calixto Bieito. Bilbao, Teatro Arriaga, junio de 2026. © 2026 by E. Moreno Esquibel / Teatro Arriaga.

En 2026 Bieito estrenó el espectáculo Shostakovich 14, una creación original en la que Shostakovich aporta el paisaje sonoro, la Sinfonía nº 14, sobre el que se desarrolla la acción teatral, pero ni es ni pretende ser una ejecución musical de la partitura. Se trata además de una de las sinfonías menos interpretada de Shostakovich, en buena medida porque no es fácil clasificarla, especialmente tras la Sinfonía nº 13, la Babi Yar, tan claramente reivindicativa y política. 

El tema es evidentemente la muerte, no sólo la muerte definitiva, sino también las pequeñas muertes que va proporcionando la edad. Y no es que Shostakovich fuera tan viejo cuando escribió esta sinfonía, 63 años no son tantos, y es la misma edad prácticamente que tiene en este momento el propio Calixto Bieito. Pero el estado de salud de Shostakovich ya llevaba años muy deteriorado, y su modo de vida poco sano tampoco contribuía a mejorarlo, por lo que la invalidez y la muerte eran cuestiones muy imperiosas para él. 

No es una obra triste, pero tampoco reconfortante. Según Solomon Volkov -que no recoge declaraciones exactas de Shostakovich, pero sí bastantes de sus sentimientos y preocupaciones-, a Shostakovich le parecía que la obra no había sido bien aceptada en primer lugar porque el régimen soviético, especialmente en los optimistas años de Kruschev, no quería hablar de la muerte, pero además porque la gente 

quiere que el Finale sea reconfortante, que diga que la muerte es sólo el principio. Pero no es un principio, es el verdadero final, no habrá nada después, nada...

Por eso, porque quería llegar a la gente, Shostakovich incorporó los poemas originales de Federico García Lorca, Guillaume Apollinaire, Wilhelm Küchelbecker y Rainer Maria Rilke en traducción al ruso, aunque Bieito recupera los textos originales en sus distintos idiomas -así lo autoriza Shostakovich- ampliando de este modo la universalidad del mensaje. 

Mayores fueron los cambios en otros apartados. En primer lugar, Bieito no se ciñe a la partitura e incorpora por ejemplo a un coro juvenil, el Leioa Kantika Korala, que tuvo un gran protagonismo también en el aspecto escénico, ocupando las cruces blancas que habían ido llenando el escenario, además de una intervención inicial en el foyer, antes del comienzo de Shostakovich 14, y otra muy destacada al final con los coristas distribuídos alrededor del patio de butacas cantando y acompañando con gestos sus voces en una canción -que no conocíamos- en euskera que por lo que luego averiguamos habla de unas mariposas y de sus sueños frustrados y su muerte: Tximeletak (2001) de Eva Ugalde sobre un poema de Bernardo Atxaga, Tximeleta reggae 1

Shostakovich 14. Dirección de escena: Calixto Bieito. Bilbao, Teatro Arriaga, junio de 2026. © 2026 by E. Moreno Esquibel / Teatro Arriaga  .Shostakovich 14. Dirección de escena: Calixto Bieito. Bilbao, Teatro Arriaga, junio de 2026. © 2026 by E. Moreno Esquibel / Teatro Arriaga .

El protagonismo recayó en dos voces sólo, las de Annette Dasch, que por lo visto fue quien le sugirió a Bieito la utilización de esta sinfonía, y Leigh Melrose. No es fácil valorar su rendimiento vocal, porque Bieito les pide una interpretación dramática intrínsecamente unida a su modo de cantar. Hablan de la muerte y del fin, y no siempre suenan 'bonitos'. En cualquier caso, Dasch y Melrose cumplieron sobradamente y ofrecieron una bella y sobre todo conmovedora versión. 

Y eso que es una partitura bastante difícil para ellos porque Shostakovich, que no era muy aficionado a las innovaciones armónicas, aquí se pone un poco 'vanguardista' e incluye series tonales, intervalos no siempre cómodos, etc.; pero al mismo tiempo respeta una declamación bastante natural tomada en buena medida de Musorgski, cuyas Canciones y danzas de la muerte esuvo orquestando Shostakovich justo antes de escribir esta Sinfonía 14, que algunos ven como una continuación directa del ciclo de Musorgski. 

Alejo Pérez dirigió a la Orquesta Sinfónica de Bilbao, convertida casi en orquesta de cámara -no llegaban a veinte- con cuerdas reducidas y dos percusionistas, colocada al fondo del escenario, con eficacia y sencillez. La orquesta apenas parecía presente y sin embargo era el motor de la acción. Tuvo momentos impresionantes , en los que disfrutamos de la partitura de Shostakovich, aunque no fuera eso el principal objetivo. 

Shostakovich 14. Dirección de escena: Calixto Bieito. Bilbao, Teatro Arriaga, junio de 2026. © 2026 by E. Moreno Esquibel / Teatro Arriaga.Shostakovich 14. Dirección de escena: Calixto Bieito. Bilbao, Teatro Arriaga, junio de 2026. © 2026 by E. Moreno Esquibel / Teatro Arriaga.

La escenografía de Barbora Horáková se basaba en una especie de mesa-jardín, muy llena de plantas y muy tipo 'bodegón barroco', que -con cambios- se mantuvo todo el tiempo como escenario principal. En un primer momento, es una mesa en la que desayunan los dos protagonistas, sin hacerse apenas caso, cada uno pendiente de sus cosas. Luego es el punto de partida para la creación de un cementerio de cruces blancas que ambos van clavando en el suelo alrededor de la mesa. Más tarde la mesa se eleva, se convierte en una pendiente, y -en una imagen bellísima- acaba transformándose en un espejo en lo alto que refleja a los protagonistas, a la orquesta e incluso al público a lo largo de sus giros y movimientos. 

No siempre es fácil seguir la narración, que incorpora muchos elementos distintos e incluso niveles de comprensión. De hecho, este podría ser el principal problema de Shostakovich 14: es una obra que requiere mucha atención, reflexión y que presenta muy pocas explicaciones o certezas.  

Bieito lo narra así:

Esta música, quizás escrita desde el abismo del compositor, pero también desde una fidelidad obstinada al ser humano, nos recuerda que toda muerte injusta desfigura a los vivos. Como en Elias Canetti, en su fondo late una insumisión, una rebelión: la negativa a aceptar que la muerte tenga la última palabra.
Estos textos no nos enseñan a morir. Cada poema es una persona que no quiere ser reducida a una cifra. Cada frase musical sostiene, con una mano contenida, una vida que desaparece demasiado pronto. La música no le va a salvar; pero sí le va a acompañar sin mentirle. Es como si le dijera: estás solo, sí, pero no estás abandonado/a. Y la música se convierte en un acto de cuidado. No cura. No salva. Pero acompaña. Acompaña al que muere, al que queda, al que no encuentra sentido y aun así insiste en vivir un día más. Y eso -en un mundo que anestesia- es una forma radical, seca y profundamente humana de amor.

Por eso, por esta humanidad no siempre amable pero sin duda cierta, es muy probable que cuando Calixto Bieito presente una nueva producción en el Teatro Arriaga de Bilbao en 2027, nos planteemos nuevamente el viaje, aunque no siempre tengamos muy claro qué va a hacer en esa ocasión, porque cada año parece presentar algo muy distinto, y todo permite suponer que las nuevas entregas volverán a estar en la élite de las temporadas de teatro musical en España. En cualquier caso, si es un espectáculo de la emoción, calidad y originalidad de Die ersten Menschen de Rudi Stephan, Mari-Eli de Guridi o este Shostakovich 14, merecerá la pena

Notas

1. Aquellas mariposas volaron / hacia las profundidades del mar / miles de mariposas revolotearon / sobre las olas. / Se separaron de la costa / como una pequeña niebla / y los vapores quedaron atrás / y se perdieron. / Aquellas mariposas volaron / hacia el silencio del mar / no te vayas, no te vayas, / en ese mar / no hay lugar donde detenerse. / No hay islas / no hay rocas / en el mar / solo hay agua oscura.

Comentarios
Para escribir un comentario debes identificarte o registrarte.
🎂 Mundoclasico.com cumple 30 años el 1 de mayo de 2026

Desde 1996, informamos con independencia sobre música clásica en español.

Para disfrutar plenamente de nuestros contenidos y servicios, regístrate ahora. Solo lleva un minuto y mejora tu experiencia como lector.

🙌 Registrarse ahora