Como última entrega del ciclo “British Landscape”, durante cuyas 8 sesiones hemos podido escuchar música británica de cuatro siglos, desde William Byrd (n. 1543) hasta Vic Hoyland (n. 1943), tuvimos ahora la ocasión de oír las 3 Suites para violonchelo solo, que Benjamin Britten compusiera entre 1964 hasta 1971, todas dedicadas a su buen amigo Mistislav Rostropóvich, quien además las estrenó.No cabe duda alguna, que son las 6 Suites de Johann Sebastián Bach, que inspiraron a Britten, y la idea original fue que compusiera un igual número, pero otras cosas urgentes se lo impidieron. Es una pena, porque en estas obras –reducidas en recursos– se le puede ver la mano del maestro: Britten sale airoso, casi diría triunfante, del empeño. Y esto, en la interpretación extraordinaria de Wispelwey, nos proporcionó uno de los placeres más grandes de…
Comentarios