Santiago de Compostela reúne innumerables motivos de orgullo, el más reciente de ellos su recién estrenado estatuto de capitalidad de Galicia; entre los más antiguos -y los más legítimos-, el de ser ciudad universitaria. La enorme, casi desproporcionada, comunidad de estudiantes y profesores se deja notar en cualquier aspecto de la vida compostelana, dentro y fuera de las venerables aulas de la Universidad. Buena parte de estas aulas se encuentran en el llamado ‘campus norte’, espacio que también comparte el Auditorio de Galicia, sede de la Real Filharmonía. Así, quienes trabajan –enseñando o estudiando- en las facultades de filología, de periodismo o de económicas, tienen a un tiro de piedra la mejor sala sinfónica de Galicia y una de las verdaderamente buenas de España. Además, los estudiantes disfrutan de descuentos suculentos en las…
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