Sonoridad afelpada y resonante, dedos ágiles, golpe de arco decidido, al servicio de una honda sensibilidad musical, exhibió la violonchelista ucraniana Maria Chaykovskaya en sus sentidas interpretaciones de sendas obras maestras del posromanticismo ruso y romanticismo alemán: las Variaciones sobre un tema rococó de Chaicóvsqui (1840-1893), y el Concierto para violonchelo y orquesta de Schumann.La actuación admirable de la solista, en la primera parte del cuarto concierto de la temporada oficial de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN), fue asistida de modo preciso y diligente por el conjunto y el director invitado, el venezolano Carlos Riazuelo.En la segunda mitad, Riazuelo y la OSN modelaron una versión concentrada y poderosa de la Sinfonía fantástica de Berlioz, pieza germinal del romanticismo francés. Las lecturas sobresalientes de…
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