Es fascinante tener la oportunidad de mirar – tres veces al año – entre bambalinas de cualquier institución donde se hace un trabajo creativo. Enseñar un instrumento – en este caso la viola – es uno de ellos. Se palpa la labor, tanto de los profesores, como de los alumnos. Se distingue entre aquellos que aún luchan para mejorar y aquellos que ya dominan su materia, y han llegado al punto de emprender una carrera profesional.Esto fue nuevamente el caso en este recital de alumnos, con un nivel, en general muy alto, pero mejorables aún en muchos casos. Citaré caso por caso, obra por obra, destacando aquí apenas que todo el programa fue tocado de memoria, por todos las/los violistas.Katarzyna Duz tocó el 1º movimiento, Allegro moderato, del Concierto en re mayor para viola, op 1, de Carl Stamitz. Se trata de una de las obras que los…
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