En cuanto a los méritos interpretativos de sus lecturas correspondientes, la ejecución de las manifestaciones profanas distintivas de Cármina Burana, cantata escénica de Carl Orff (1895-1982), superó con creces la fe luterana propia de la Cantata Resiste, pues, el pecado, de Johann Sebastian Bach (1685-1750), y la creencia católica contenida en Las ofrendas olvidadas, de Olivier Messiaen (1908-1992).Las tres obras se incluyeron en el programa del quinto concierto de temporada de la Orquesta Sinfónica Nacional que se llevó a cabo el viernes, en el Teatro Nacional, y estuvo a cargo del estadounidense Arthur Post, como director invitado, con la participación de un trío de solistas vocales mexicanos, el Coro Sinfónico Nacional y las voces infantiles del Coro del Instituto Nacional de Música.Los ritmos flácidos, entradas vacilantes y…
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