Último concierto antes de la pausa estival, y cierre de la integral de Sinfonías de Beethoven, incomprensible antojo que se propuso el director titular, Alain Lombard, y cuyos resultados pasan por ser, además de irregulares, accidentados. Pues no fue el francés, el que dirigió las dos últimas sinfonías programadas, sino el brasileño John Neschling, quién sacó del aprieto a la ROSS, ante la no comparencia – al parecer mal justificada - de Lombard.Este hecho, junto con la presentación de la nueva temporada de abono, conservadora hasta el hastío, ponen una vez más en el punto de mira las bondades como director artístico y titular de Lombard.Neschling, ya había estrenado podio de la ROSS firmando una ejemplar Tercera de Mahler hacía sólo unas semanas, y subía a él de nuevo, para interpretar un programa Beethoven, que rubricó con probada…
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