Fue -más bien- El alba, por Ventura. Una cierta luz de amanecer tras esa noche oscura del alma que ha sido para muchos aficionados esta, que parecía interminable, Integral de las Sonatas de Mozart. Ha sido un rayo rosado de esperanza, que ha iluminado el Rosalía en un concierto que la pianista catalana demostró traer concienzudamente trabajado, al menos formalmente. Aunque en la Sonata nº 1 que abría el concierto, no pasó mucho más allá de una lectura más o menos limpia, algo confusa de expresión y con algún cierto toque de gracia, su actuación fue a más desde entonces. A partir de la Sonarta nº 12, su interpretación fue tomando progresivamente un aire tan decidido que por momentos apareció como algo precipitado.En todo caso, Ventura siente la música y en muchas ocasiones arrastra al público haciéndole sentir asimismo una cierta emoción,…
Comentarios