Dicen los meteorólogos que el viento de levante -ahora en verano- hace aumentar la sensación de calor y suele traer consigo bochorno; como consecuencia, se suele formar alguna que otra tormenta, pero sólo para refrescar el ambiente. El caso es que este viernes de julio hizo mucho calor en Santiago, aunque por fortuna, eso no arredró al público que llenó –es casi la tónica habitual en el Festival Internacional de Música- el Auditorio de Galicia: el viento venía de levante, y el reclamo de mucho más al este.Isabel Monar –que sustituyó a la anunciada Ana María Sánchez- cantó con buen gusto y estilo suficiente la Bachiana brasileira nº 5 de Heitor Villa-Lobos, partitura tan popular como poco programada; su voz presenta el centro seguro y es lo bastante ágil para sortear las diabluras de su parte (¡esa reexposición del aria a bocca chiusa!),…
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